O uno de los trabajadores tomó las correas en sus manos y le enseñó a caminar al pequeño pingüino

O uno de los trabajadores tomó las correas en sus manos y le enseñó a caminar al pequeño pingüino

Un bebé pingüino africano llamado Rosie nació en OdySea en Arizona.

La historia de esta ave es realmente inspiradora, ya que luchó duro contra anomalías esqueléticas complejas.

El Acuario de Arizona ayuda a la pingüino Rosie a superar los problemas de movilidad mediante la creación de una hamaca personalizada para bebés

Para que Rosie pudiera aprender a caminar y vivir una vida plena de pingüinos, el personal del Acuario creó un «gorila» especial para ella.

Además, el pollito estaba en rehabilitación de acuerdo con un plan desarrollado específicamente para ella.

El polluelo nació en diciembre de 2019.

Poco después de nacer, Rosie comenzó a perder hitos importantes del desarrollo como pingüino, incapaz de sentarse o caminar por sí misma.

Entonces el Acuario decidió enviar al ave a una serie de exámenes médicos.

Como resultado, el bebé tenía muchas anomalías en el desarrollo del esqueleto: Rosie no podía soportar su propio peso.

El Acuario de Arizona ayuda a la pingüino Rosie a superar los problemas de movilidad mediante la creación de una hamaca personalizada para bebés

Los trabajadores del acuario comenzaron a pensar en cómo ayudar al pingüino.

Así que desarrollaron un «gorila» especial en el que Rosie podía mantener una posición erguida.

“Recorrimos todas las tiendas de manualidades, compramos bandas elásticas y aprendimos a coser ojales”, dijeron.

Un miembro del personal, Jessica Peranteau, tuvo un papel especial en el destino del pingüino.

Esta mujer es madre de un bebé prematuro, por lo que abordó el problema con una comprensión especial.

El Acuario de Arizona ayuda a la pingüino Rosie a superar los problemas de movilidad mediante la creación de una hamaca personalizada para bebés

Peranteau trató de hacer que el dispositivo fuera lo más cómodo posible para el bebé.

Incluso usó uno de los overoles que usan los bebés prematuros. La tela es muy suave y delicada, por lo que el pingüino debe sentirse cómodo.

Después de coser el disfraz, se ató con bandas elásticas a unos tubos especiales para que Rosie pudiera estar en posición vertical.

O uno de los trabajadores tomó las correas en sus manos y le enseñó a caminar al pequeño pingüino.

Estos procedimientos se realizaron durante 2 años.

Al final, Rosie fortaleció sus músculos esqueléticos, se sintió segura y comenzó a caminar sola. Además, le encanta nadar.

Ya no necesita la hamaca, pero el Acuario la cuida muy bien.

Este invento se muestra a los invitados para demostrar que el amor y el cuidado hacen maravillas.