Sin embargo, a pesar de la libertad ganada, el canguro sigue siendo un visitante frecuente del centro

Sin embargo, a pesar de la libertad ganada, el canguro sigue siendo un visitante frecuente del centro

Esta foto fue tomada en 2015 por Gillian Abbott, cuidadora de WIRES, el centro de rehabilitación y rescate de vida silvestre de Australia.

La mujer tomó una foto de su pupilo y le dio un osito de peluche. Desde entonces, el canguro se enamoró tanto del juguete que lo abrazaba constantemente.

Canguro huérfano abraza a su osito de peluche y cree que es su mejor amigo

Un canguro huérfano, sobre el cual la mujer tomó la custodia, fue encontrado al costado de la carretera.

Nadie supo qué pasó con su madre. El animal estaba mal de salud y necesitaba cuidados.

Gillian se preocupaba por él. Y pronto, gracias a sus esfuerzos, el bebé se hizo más fuerte.

Se decidió liberar al canguro en el medio natural, la vida silvestre cerca del centro de rescate de animales, donde vivía.

Canguro huérfano abraza a su osito de peluche y cree que es su mejor amigo

Sin embargo, a pesar de la libertad ganada, el canguro sigue siendo un visitante frecuente del centro.

No ha olvidado a Gillian ni a los voluntarios que lo cuidaron, y los visita. Ellos, a su vez, lo invitan a comer.

El canguro también recuerda a su amigo de peluche.

Cuando visita el centro, el animal siempre abraza a su oso favorito. Como lo demuestra una fotografía tomada en el territorio de la organización.

Hasta el día de hoy, esta conmovedora amistad no deja indiferente a nadie.