Un día aparcó su coche para hacer algunas compras, pero cuando regresó descubrió que cientos de invitados no deseados se habían apoderado de su vehículo

Un día aparcó su coche para hacer algunas compras, pero cuando regresó descubrió que cientos de invitados no deseados se habían apoderado de su vehículo

Un día, Carol Howarth, una residente de Haverfordwest, Reino Unido, aparcó su coche para hacer algunas compras.

Cuando regresó, se quedó atónita al descubrir que su coche había sido invadido por cientos de huéspedes inesperados. De hecho, un enjambre entero de abejas se había instalado en la parte trasera de su vehículo.

Tom Moses, un residente local, presenció la escena con sorpresa. Recuerda: «Fue todo un espectáculo. Me acerqué y vi que ya se había reunido mucha gente para tomar fotografías. Pero estaba un poco preocupado.

El coche estaba justo delante de un bar y temí que alguien hiciera alguna tontería, como echarles agua hirviendo encima.

Eso podría haber salido mal”. Como medida de precaución, Tom se puso en contacto con un grupo de expertos en abejas y, gracias a ellos, el enjambre pudo ser trasladado de forma segura a una caja.

Sin embargo, la historia no terminó allí. Al día siguiente, Carol se dio cuenta de que las abejas habían seguido su auto hasta su casa. Esta vez, tuvo que llamar a los apicultores para averiguar qué estaba pasando.