Unos pescadores sacaron algo inusual y aterrador del lago: los lugareños se quedaron atónitos al descubrir lo que era.
Una mañana de verano cualquiera en Oklahoma se convirtió en un fenómeno cuando los pescadores paseaban por la orilla del lago.

Los residentes de McGee Creek notaron algo extraño: sacos translúcidos que parecían huevos de cáscara dura colgaban de las raíces de los árboles directamente en el agua.
Algunos eran del tamaño de un balón de fútbol americano, y era como si algo se moviera en su interior…
Sin embargo, los científicos se apresuraron a tranquilizar al público alarmado. Estos misteriosos sacos resultaron no ser huevos ni criaturas alienígenas, sino organismos antiguos llamados briozoos.
Estos diminutos invertebrados han habitado la Tierra durante cientos de millones de años, mucho antes de la aparición de los dinosaurios.
Los briozoos son animales coloniales, cada uno de los cuales se denomina zooide. Viven en grupos gelatinosos rodeados por una densa concha y actúan como un solo organismo.

Sin corazón ni pulmones, pero con una asombrosa capacidad para detectar irritantes y purificar el agua.
Sorprendentemente, son precisamente estos grupos los que ahora se interesan por las raíces de los árboles del lago. Los científicos explican que el embalse se ha convertido en un entorno ideal para ellos: agua limpia, temperatura ideal y alimento abundante.
Los briozoos se alimentan de algas y bacterias microscópicas, filtrando el agua y mejorando su calidad.
Estas criaturas son hermafroditas: poseen órganos reproductores masculinos y femeninos, lo que significa que son capaces de autoclonarse.

En condiciones favorables, secretan células especiales, los estatoblastos, a partir de las cuales se desarrollan nuevas colonias. Auténticos maestros de la supervivencia.
Los científicos añadieron que la aparición de briozoos es una buena señal. Son sensibles a la contaminación, lo que significa que su presencia es un indicio del buen estado del ecosistema del lago.

Además, los briozoos son completamente inofensivos para los humanos y los animales.
Así que, si te encuentras cerca de una masa de agua en verano y ves misteriosas bolas gelatinosas bajo el agua, no te preocupes.